Sueño en otro idioma y ¿la imposibilidad del lenguaje?
¿Qué se hace cuando entre dos personas hay mamihlapinatapai pero llevan cincuenta años de no hablarse? Eso es lo que pasa entre Evaristo e Isauro; tal vez no pueden darse cuenta porque en zikril no hay una palabra para nombrarlo. Y en español… tampoco.
Mamihlapinatapai es la palabra más precisa. Del yágana, la lengua más austral de América, significa una mirada cómplice, un sobrentendido entre dos personas que desean lo mismo, y sin embargo ninguno se atreve a dar el primer paso. La premisa de Sueño en otro idioma, la más reciente película de Ernesto Contreras, bien podría derivarse de este vocablo, pues Isauro (Manuel Poncelis/Hoze Meléndez) y Evaristo (Eligio Meléndez/Juan Pablo de Santiago), por una riña que no debe ser dicha ni en zikril ni en español, se separaron, y como les sucede a muchas lenguas nativas, dejaron al zikril sin hablantes.
El cineasta mexicano Ernesto Contreras explora…
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Respuesta a Oswaldo Zavala en La polémica sobre juan gabriel
El día de hoy, redescubrí un artículo que Oswaldo Zavala, profesor de literatura en la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY), publicó en Proceso respecto a las declaraciones del entonces director de TVUNAM, Nicolás Alvarado, sobre la muerte de juan gabriel en agosto de 2016. El artículo, llamado La polémica sobre juan gabriel: clasismo, homofobia y racismo en la intelectualidad mexicana, lo reproduce completo en su blog personal en la plataforma Blogger. Recuerdo haberlo leído en ese entonces, y haber respondido con un comentario. Al no encontrar comentario alguno escrito por mí, decidí escribir otro. Sin embargo, Blogger me informa que se estableció la moderación de comentarios, y que el autor debe aprobar todos los comentarios antes de publicarlos.
Francamente, dudo que el autor se digne publicar mi comentario, porque en él rebato algunos de los puntos expuestos en su artículo. Por lo tanto, reproduzco mi comentario a continuación:
Un profesor de letras hispánicas aficionado a las rimas tradicionales no es un musicólogo. [En referencia al artículo de Yuri Vargas en Círculo de Poesía] Los verdaderos especialistas han sido marginados del debate. Fundamentar únicamente en el hipérbaton o en ciertas licencias de la métrica los supuestos méritos artísticos de un producto mercadológico inflado, es tan sesgado y limitado como para darle valor académico alguno. Es como repetir los mismos lugares comunes que el público no especializado ha escuchado de los medios de comunicación hegemónicos por décadas.
Como mucho, juan gabriel era, igual que muchos miembros de la Sociedad de Autores y Compositores de México, un sujeto que a fuerza de empirismo y repetición dominó las fórmulas más obvias y convencionales para componer canciones aparentemente tradicionales y aparentemente populares; que gracias al corporativismo y al control político e ideológico priísta, se escuchaban en toda la radio, en toda la televisión y en todo el cine. No hay otra explicación de su «popularidad»: no es otra cosa que un condicionamiento masivo.
En el contexto de una sociedad con alto déficit educativo y cultural, semejante condicionamiento acaba por alimentar el orgullo de ignorante: la música viene de la inspiración, no del trabajo ni del estudio; por tanto, a los músicos profesionales, que pueden venir de la comunidad más marginada y dedicarse a la verdadera música popular y tradicional, se les carga el estigma de ser «inútiles», «irrelevantes» o socialmente impertinentes. Esta entelequia domina la opinión pública desde hace siglos, y afecta a todas las profesiones: gremios enteros socialmente descalificados y marginados de sus campos de acción; el intrusismo, el compadrazgo y el culteranismo diletante secuestrando espacios y vacantes como botín político; y problemas sistémicos agravados como consecuencia.
Lo peor es cuando tenemos a estos intrusos: doctores en letras, filosofía o sociología, novelistas, poetas, los así llamados «intelectuales», afirmando que como los músicos de las escuelas profesionales no «le hablan a la raíz profunda del pueblo» son clasistas, elitistas y enemigos de la sociedad. Lo sabremos los bibliotecarios: así secuestraron la Red Nacional de Bibliotecas Públicas y la mantienen estancada para su lucro personal.
A todo esto, hay que agregar la falacia intrínseca en el espectáculo de juan gabriel: que el señor se vista como señora no implica reivindicación alguna de la diversidad sexual, ni mucho menos que tuviera una agenda política activa y militante. De hecho, como afirma el voguero Franka Polari (en una entrada de su blog en Tumblr intitulada juanga, La loca del pueblo), juan gabriel reafirma el estereotipo del homosexual afeminado víctima del escarnio y la violencia, tanto física como emocional, en un entorno machista y patriarcal. Y el subtexto en las tan celebradas letras es el mismo: el amor heterosexual es el único verdadero, y los demás quedamos condenados a ansiarlo y celebrarlo.
El público heterosexual siempre ha visto en juan gabriel un bufón que los solapa, no un juglar, y menos un disidente. Era típico de nuestros abuelos, nuestros padres o nuestros parientes aclarar: «A mí no me gusta el joto, me gusta el artista». Quienes marchan por la familia y matan mujeres trans escuchan sin complejos a juan gabriel no sólo porque falsifica y sustituye a la verdadera música popular, sino porque les reafirma la idea de su heterosexualidad hegemónica. El mismo alberto aguilera vivió en el clóset, estuvo casado con mujer e hijos, jamás reconoció a sus amantes hombres, y era abierta y flagrantemente priísta.
A mí, como homosexual, compositor y bibliotecario, la muerte de juan gabriel me da una buena señal: la verdadera transformación educativa y cultural de México es posible. Lo que me indigna es que los charlatanes y mercachifles de la cultura celebren a sujetos que, en lo político y lo intelectual, despiertan la ignominia. El juicio de la Historia es para todos, incluido juan gabriel.
Los 7 pecados capitales VS los 9 pecados satanicos
Esto no parece satanismo, sino el decálogo del «librepensador». ¬¬
El Conocimiento Otorga Libertad
Pues navegando por ahi, encontre un blog en donde hablaba de las reglas satanicas en comparacion con las cristianas, y se me ocurrio poner en contraste los pecados de cada religion. Todo el mundo conoce cuales son los 7 pecados capitales, pero ¿¿y los pecados satanicos?? pues aqui dejo todos los pecados con su significado dentro del cristianismo y satanismo respectivamente.
Los Siete Pecados Capitales
- LUJURIA – La lujuria es usualmente considerada el pecado que incluye pensamientos o deseos obsesivos o excesivos de naturaleza sexual. La lujuria insatisfecha puede llevar a compulsiones sexuales o sociológicas y/o transgresiones incluyendo (pero no limitadas a) adicción al sexo, adulterio y violación
- GULA – Actualmente la gula o glotonería se identifica como el consumo excesivo de comida y bebida, aunque en el pasado cualquier forma de exceso podía caer bajo la definición de este pecado. Marcado por el consumo excesivo de manera irracional o innecesaria, la gula…
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Your Phone Was Made By Slaves: A Primer on the Secret Economy
On the new triangle trade, and the surprising connection between modern slavery and ecological disaster.
Source: Your Phone Was Made By Slaves: A Primer on the Secret Economy
“Te Te’j”, poema tzeltal anónimo
No se dejen engañar por las supuestas plegarias pseudobudistas new age que por ahí circulan. Éste es el bueno 😉
Juan Zapato el último habitante en la Torre de Babel
Te Te’j*
Te ja ate te ya xc’axat y yax jach ja wutsinbelon socte ja c’ab, c’alal ca
wuts’inon k’eluyawon ta lec.
Jo’on te ya k’ixnaybat te yutil h’anaj, c’alal ta yorail te siquil quinal.
Jo’on te yaxibon awu’un, te yax scoltayat soc te sc’a’c’alel agosto.
Te site yas snotesat c’ala hay awinal y c’alal hay ha tanquinti’il.
Jo’on te ste’elon kuchujibal te smukil te ha naj, tes ste’elul te ha we’ibal
y soc te ha awayib te banti yac a cux a’wotan.
Jo’on te yocon te atejibal’liletic, tes smakil te ha naj.
C’alal yax ayinat hay c’u’un tes ste’elul te banti yax wayat; c’alal yax
chamat yax a yinat ta cutil teyta ja’cajonil jich ya joyinatba’el tey ta
yutil lum.
Jo’on te awe’elon soc tes nichimal de tes st’ubilal, te me ja’at yac ac’anon
te biti’il yac’ane, coltaya’wonme, soc te mach’a tic ya yutzinone.El Árbol*
Tú que pasas…
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La Ira de la Tierra | Isaac Asimov
Muere lentamente / Martha Medeiros
Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito,
repitiendo todos los días los mismos trayectos,
quien no cambia de marca.
No arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.
Muere lentamente
quien hace de la televisión su gurú.
Muere lentamente
quien evita una pasión,
quien prefiere el negro sobre blanco
y los puntos sobre las “íes” a un remolino de emociones,
justamente las que rescatan el brillo de los ojos,
sonrisas de los bostezos,
corazones a los tropiezos y sentimientos.
Muere lentamente
quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo,
quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño,
quien no se permite por lo menos una vez en la vida,
huir de los consejos sensatos.
Muere lentamente
quien no viaja,
quien no lee,
quien no oye música,
quien no encuentra gracia en si mismo.
Muere…
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Un poema de Elizabeth Bishop sobre el arte… de perder
AKANTILADO. Literatura, pensamiento, crítica... Un blog de Irad Nieto
El arte de perder se domina fácilmente;
tantas cosas parecen decididas a extraviarse
que su pérdida no es ningún desastre.
Pierde algo cada día. Acepta la angustia
de las llaves perdidas, de las horas derrochadas en vano.
El arte de perder se domina fácilmente.
Después entrénate en perder más lejos, en perder más rápido:
lugares y nombres, los sitios a los que pensabas viajar.
Ninguna de esas pérdidas ocasionará el desastre.
Perdí el reloj de mi madre. Y mira, se me fue
la última o la penúltima de mis tres casas amadas.
El arte de perder se domina fácilmente.
Perdí dos ciudades, dos hermosas ciudades. Y aun más:
algunos reinos que tenía, dos ríos, un continente.
Los extraño, pero no fue un desastre.
Incluso al perderte (la voz bromista, el gesto
que amo) no habré mentido. Es indudable
que el arte de perder se domina fácilmente,
así parezca…
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Bienvenida
Son tantos los sitios de amigos, conocidos y gente a la que sigo y de temas que me interesan que están alojados en WordPress.com, que me sorprende no haber tomado antes la decisión de seguir la corriente y abrir mi blog en este sitio. Durante algunos años he tenido uno en Blogger (sí, sé que es la competencia pero ni modo), que me ha servido más bien para comentarios personales y privados. Por tanto, no decido aún si este blog se limitará a ser un espejo del otro, o si eventualmente migraré los contenidos de ese blog a éste, pero independientemente de ello habrá contenido que originalmente muestre aquí. El título de este blog recuerda la novela de Josefina Vicens El libro vacío, en la que el personaje y narrador describe el proceso infructuoso de escribir su primera novela; es, en otras palabras, una novela sobre la indecisión de escribir una novela, de lo cual se sigue que es una novela, aparentemente, vacía de contenido. No obstante esta primera referencia impuesta por la acutocrítica, espero que lo que comparta aquí sea de interés para el público. Saludos

