Sadi fue encontrada sola y perdida por el monte, en un pueblo cercano a Albacete. Al principio costó mucho cogerla porque tenía mucho miedo, pero finalmente pudieron rescatarla y nos avisaron. Ahora está con nosotros, a salvo. Poco a poco iremos ayudándola a perder ese miedo y, cuando esté más tranquila y segura, empezaremos a buscarle una casa donde pueda empezar de nuevo.