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Otras formas de estar presente

Un golpeteo que se hace eco.  Es su voz. Una neblina que desdibuja su silueta.  Es su cara.    Este recuerdo que no me ha dejado dormir,  ¿qué razón tiene para llegar de noche?  Pues atraviesa  mi cuerpo el cuerpo suyo.  y pienso, ¿es el recuerdo otra forma de estar presente? Ausencia lo llamó, Paz.  Malamente,  Rosalía.  Le respondo a su cara y a su voz: <<¿Estás?>>. -¡Voy!  << ¿Quieres?>>. -¡Deseo! <<Dónde>>. -Dónde tu quieras.  Y ahora, Me tiene su voz encendidos los muslos. Me tiene la respiración hasta abajo.  Los ojos agarrados a su imagen sensual y divina, Las manos sueltas pero atadas a mi cuerpo de sangre. -Solo quiero llenarme la boca de ti-. Le digo.  Fantasía queer de  falda corta con su figura de Lolito. Sheridan a las rocas y rusheo. Hierba, sí, pero nunca barata. Notas de D&G Light blue en sus brazos   y beso a su  beso la piel de humo. En...

¿Como inicia una relación abierta? Dudas sobre el amor no convencional.

 Hay cosas que inevitablemente van a suceder, son así de simples como que llegue la noche después del día, que una ola retroceda después de avanzar, que una hoja caiga del árbol que la sostiene, en fin, algunas cosas son bastante obvias. Lo mismo sucede en las relaciones que tenemos con otros humanos o por lo menos a un nivel de intuición. A mi parecer, la intuición es el resultado de haber vivido y el desarrollar la experiencia  misma. Por el trabajo que tengo llevo años desarrollándolas así que básicamente sé cuando alguien me miente, no quiere algo en concreto, no se atreve a decir otras, no se siente en confianza. Leo sus gestos y microgestos, lo que dice y lo que entre labios dice, la verdad es que nuestro cuerpo todo el tiempo está proyectando lo que reprimimos. Pero el cuerpo se cansa de no ser, de no decir, de no hacer lo que le plazca y le venga en gana.  Todo esto viene porque, honestamente, no sé si algo hubiera cambiado si le hubiera dicho:  « abramos...

Me aterra lo rápido que pasa el tiempo

  Han pasado 27 años de mi vida, ¿pocos, muchos? No lo sé. Es relativo. Pero me abruma, me abruma mucho el tiempo. Me aterra lo rápido que pasa y lo rápido que el tiempo hace que cambien las cosas. El paso del tiempo hace que las cosas y la gente puedan tener todo el valor del mundo o hacerlas parecer insignificantes.  Un año dura lo que una semana y una semana dura un día, ¿cuánto de verdad podemos recordar si la medida de nuestro tiempo es así de breve? Quizá por eso mi generación se vuelca a grabar y documentar todo mediante historias, posts, recaps al final de año, porque tenemos la seguridad de que nada es seguro, que todo se desvanece y nuestros recuerdos poco duran en nuestra memoria. Es aún más doloroso perder lo que no recordarmos . De alguna manera la exposición continúa en redes sociales nos ayuda a no pasar desapercibidos por el mundo y a darle significado.   Ayer veía en la story de Instagram de una amiga el recuerdo de una reunión que mantuvimos en su ...

Los lunes deberían empezar los miércoles

Escuchar con: Marchin- Theophilus London  Los lunes deberían empezar los miércoles.  Los domingos deberían estirarse un poco más, como piernas cuando amanece.  Un poco más de tiempo para amar los sábados. Y  los viernes, ese día la fiesta tendría que durar 48 horas.  Los jueves podría trabajar tanto como el  mínimo lo permite.  Pero el miércoles, el miércoles no debería joderme la ansiedad, ¿soy lo suficientemente bueno?  El martes, el martes sí que lo daría todo.  Porque no hay otra cosa que yo quiera más, que acabar con mi trabajo, (antes de que este acabe conmigo).  ¿Y los lunes? Los lunes deberían empezar los miércoles.  -Luis Suárez

Las últimas palabras

Leer de fondo con: Evergreen- Omar Apollo Nos despedimos muy rápido,  así que intento recordar lo último que me dijiste. Es terrible porque recuerdo las palabras que ambos pronunciamos la primera vez cuando nos conocimos, pero no las del final, ¿por qué creo que  estas son tan importantes como las primeras?   Me seguiste por la vía hasta que te perdí de vista entre todos los autos. Así que lo que hayas dicho se perdió entre en el ruido de la ciudad. Lo habíamos hecho por última vez y tenía en mi memoria estas palabras tuyas antes de coger, -¿Qué nos detiene si todavía tenemos tiempo?   Pero no eran las que yo quería recordar.  Separo en mi memoria los sonidos de la ciudad así como las imágenes de nosotros en la ducha: hora pico, el sexo violento, un claxón y el calor del medio día por otra de ropa bajando y ropa subiendo.  Es posible que no las encuentre, porque seguramente no dijiste nada. ¿Es verdad o me estoy protegiendo a mi mismo de que no me haya...