Nuestra conexión es inquebrantable más allá del tiempo, la distancia y lo palpable, me consuela llevarte en mi como la clave del WiFi, cierro lo ojos y veo como la luz se vuelve inalcanzable, la culpa ya no cabe, no había modo de defenderte de esa infamia, es algo inefable, ahora solo queda nuestro amor inagotable, nuestro amor enfermo; sanar en voz alta evita que otros mueran en silencio.
En la vida no gana el que se va sino el que olvida.
Lo muerto no vuelve a morir.